Cultura

Arreglarse para bailar en el salón: la fiesta en tiempos del coronavirus

Arreglarse para bailar en el salón: la fiesta en tiempos del coronavirus

El encierro provocado por el coronavirus ha convertido a las 20.00 en la hora clave del día. Las ventanas y balcones de toda España se llenan de manos agradecidas por la labor de los profesionales sanitarios y de miradas necesitadas de al menos un contacto visual con el vecino. Cuando se apagan los aplausos y se cierran las ventanas miles de personas saben que tiene otra cita. En su casa, como ellos, les espera DJ Nano para ponerles a bailar a través de Instagram. Bienvenidos a la fiesta en tiempos del coronavirus.

"Es muy bonito compartir tu música con la gente y hacer que se olviden un poco de la terrible situación que vivimos durante dos horas", afirma el artista madrileño, uno de los referentes de la escena electrónica nacional desde hace más de dos décadas. Desde el primer día del confinamiento forzoso, DJ Nano invita a sus seguidores a una sesión diaria y promete seguir cumpliendo hasta el último día: "No es una cosa que me cueste y soy feliz sirviendo de vía de escape para muchos que lo están pasando mal".

Sin más compañía que la de Darth Vader, R2-D2 o E. T., además de la de su pareja, al otro lado de la cámara del móvil, Nano se mete en las casas de sus fans para llevarles los temas que hasta hace nada les pinchaba en directo. "Hasta ahora he ido pinchando lo que me apetece, música positiva y atemporal, tratando de contentar a todo el mundo, lo que ocurre es que ahora que parece que la cosa va a ir para largo he decidido estructurar la semana y cada día me centraré en un estilo o época concreta".

Eso sí, el sábado es sagrado, "la gran fiesta" en palabras del DJ: "Aunque estemos encerrados, el sábado se sale y hago un set especial de tres horas de Oro Viejo, mi marca más reconocida".

DJ Nano.
DJ Nano.

"El sábado pasado [primero de encierro] me enviaron muchísimos mensajes y vídeos gente que se había arreglado, se había puesto ropa chula, para escuchar la sesión como si fueran a salir, fue muy emocionante. El próximo sábado volveremos a hacer sesión especial Oro Viejo y volveremos a brindar por aquellos que están trabajando para que nosotros nos podamos quedar en casa y por el fin del coronavirus".

A Dj Nano se le encoge el alma al ver las imágenes de Ifema, un recinto que ha llenado en cuatro ocasiones -las dos últimas en diciembre, con 25.000 personas bailando los clásicos de la música electrónica- y que ahora acoge a centenares de enfermos de coronavirus. "Fue muy impactante para mí ver esas camas pero a la vez siento mucho orgullo de la empresa de Ifema, de sus trabajadores, que estoy seguro que lo están haciendo con todo el amor y cariño", relata.

Como a millones de autónomos, el artista sufre el patrón económico del país. A las primeras cancelaciones "semana a semana" le siguió este confinamiento que tiene pinta de ir para largo y ahora es consciente de que no sabe cuándo volverá a trabajar: "Lo que hay que hacer es adaptarse a la situación y hacer caso a las recomendaciones. Económicamente es un golpe muy duro, pero para mí es exactamente igual que para el resto de trabajadores".

Tampoco difiere su día y día del del resto de españoles, si bien admite que vive en una casa con "espacios abiertos" que le permite sobrellevar el encierro mejor que si residiera en un piso. Desde el principio se autoimpuso "rutinas": "Por la mañana hago ejercicio, después de comer bajo al estudio a hacer música y luego la sesión de las 20.00".

¿Lo más duro del aislamiento? Responde sin duda: "No estar con mi hijo. Soy padre separado y aunque vivo muy cerca de la madre han recomendado que los niños pasen todo el tiempo con uno de los progenitores".

Y para el día que todo acabe, tras volver a disfrutar del pequeño Travis, un deseo en forma de gran celebración: "Haremos un evento especial, muy bonito, tengo muchas ganas de que volvamos a vernos y abrazarnos".