Cultura

ARCOlisboa 2019, menos mal que nos queda Portugal

ARCOlisboa 2019, menos mal que nos queda Portugal

Hoy arranca la cuarta edición de la edición portuguesa de la feria de arte española por antonomasia, la que ha dado un vuelco al planeta artístico del país vecino

La cuarta edición de ARCOlisboa es ya una realidad palpable en la Cordoaria Nacional, a dos pasos del paseo atlántico de Belém y del Monasterio de los Jerónimos. Un entorno idílico donde la contemplación del arte adquiere otra dimensión, prueba de que la feria madrileña ha echado raíces en suelo portugués.

En vísperas de abrir sus puertas al público este jueves 16 de mayo, los coleccionistas e invitados tomaron al asalto el peculiar edificio ubicado frente al MAAT (Museo de Arte y Arquitectura). Su presencia lució en todo su esplendor impulsada por el programa «ad hoc» urdido por Ifema y el Ayuntamiento de Lisboa, entidades organizadoras.

Salones abarrotados para echar un vistazo e ir reservando las piezas codiciadas, con la nueva directora de la cita, Maribel López, multiplicándose en todos los frentes.

Un nivel más que aceptable

Hasta 71 galerías de 17 países desembarcan hasta el domingo, incluidas algunas debutantes de alto nivel: George Kargl, de Viena, o Vera Munro, de Hamburgo.

La cita apela por primera vez al diálogo artístico con África, y seis galerías de ese continente tratarán de demostrar cómo este es un mercado emergente. Por ejemplo, Movart, de Luanda, la capital de Angola.

«Somos conscientes de que hemos desatado un efecto positivo en la ciudad, esa energía se ve», explica Maribel López, su directora

Pero son los más destacados galeristas portugueses los que se erigen en verdaderos protagonistas de la feria. Nombres como Cristina Guerra, Pedro Cera, Vera Cortês, Filomena Soares, Quadrado Azul, Francisco Fino, Graça Brandao, Fernando Santos, Bruno Múrias, Presença, Madragoa o Pedro Oliveira.

En cuanto a los españoles, ahí asoman Juana de Aizpuru, Ángeles Baños, Maisterravalbuena, Elba Benítez, Carreras Múgica, Fernández-Braso, José de la Mano (con un estand dedicado al histórico Centro de Cálculo de la Complutense), Helga de Alvear, Leandro Navarro, Max Estrella, Pelaires o Moisés Pérez de Albéniz.

Actividades paralelas

«Es una feria muy diferente a la de Madrid», explica Maribel López, su directora ya tras la salida de Carlos Urroz, a ABC Cultural. «Somos conscientes de que hemos desatado un efecto positivo en la ciudad, esa energía se ve», argumenta, mientras retrata que otra de las consecuencias es «el impulso del diálogo artístico» entre Portugal y España, dos países que vivían de espaldas entre sí hasta hace solo cinco o seis años.

La cita apela por primera vez al diálogo artístico con África. Seis galerías de ese continente tratarán de demostrar cómo este es un mercado emergente

Buscamos entonces un interlocutor local que confirme las palabras de la directora. Y no tardamos en hallarlo en el estand de Vera Cortês, una de las que inundan la zona de Alvalade. «Si estamos por cuarto año consecutivo es porque la feria funciona», nos dicen desde una de las galerías más consolidadas de la capital portuguesa.

Y no puede olvidarse que ARCOlisboa promueve varias actividades paralelas que dan lustre al programa general. Tal es el caso del Instituto Cervantes, que da cobijo este jueves 16 de mayo al pintor segoviano Alberto Reguera para que realice una «performance» de pintura expansiva en su sede central de la «rua» Santa Marta.