Cultura

Antonio Lizana, hacia un nuevo flamenco-jazz

Antonio Lizana, hacia un nuevo flamenco-jazz

El saxofonista y cantaor publica nuevo disco, «Una realidad diferente»

Huyendo de caminos ya explorados, el saxofonista y cantaor Antonio Lizana (San Fernando, Cádiz, 1983) avanza sin temor en la simbiosis del jazz y del flamenco en «Una realidad diferente», su nuevo trabajo discográfico. Un viaje de nueve canciones que refleja su continua búsqueda personal y en el que apuesta por la necesidad de transmitir un mensaje optimista al mundo, en estos tiempos tan convulsos.

Lizana nos atiende desde Chiclana, después de haber pasado la cuarentena en Estados Unidos. «Todo esto del coronavirus me cogió en Nueva York, en Harlem, muy cerquita de Central Park», nos cuenta el músico gaditano. «Ha ido todo bien porque he estado encerrado en casa como si hubiera estado aquí».

Una pandemia que le ha servido para darse cuenta de todo lo que uno sacrifica cuando está de gira. «El hecho de estar tres meses sin moverme ha sido como, “Wow!”, realmente no sé si quiero volver a la vieja normalidad (risas)». Durante este tiempo a Antonio le ha dado tiempo a escuchar música y a componer. «He hecho tres mini producciones de vídeos en casa, tocando todos los instrumentos y cantando con varias voces. Y eso me ha hecho adentrarme en el mundo de la producción y de la rearmonizacion. Me gusta ese camino», confiesa.

El título del disco, aunque parece escogido a propósito, fue elegido antes de la pandemia. «Sí, parece premonitorio. Se trata de una canción optimista, llena de esperanza, que en origen era una especie de nana pero para adultos. De hecho, en muchas de mis composiciones trato de evocar un tipo de amor más grande que el romántico, que haga que la gente sea más generosa, compasiva y sensible».

Hablando más en profundidad del álbum, Lizana destaca la manera en que ha sido producido. «Mis trabajos anteriores estaban hechos a la manera de cómo se hacen los discos de jazz, con toda la música más o menos escrita». En este, el proceso ha sido diferente. «Yo he llevado al estudio solamente el esqueleto de las canciones y allí hemos hecho todos los arreglos en grupo». Entre las colaboraciones, destaca la de la cantante americana Becca Stevens. «Me apetecía colaborar con alguien que cantara en inglés para abrir mi música a otros lugares. Me encanta porque es la antidiva, con una personalidad arrolladora, pero siendo una auténtica trabajadora», remata.

«Una realidad diferente» contiene aires jazzeros, latinos y flamencos. «Muchas veces cojo un palo flamenco y lo saco de contexto. Con el garrotín es lo que hicimos, con un aire más R&B. Y lo mismo con la seguiriya». Una música, el flamenco, a la que piensa dedicar próximamente un disco de corte tradicional. «Sí, quizá es el proyecto que más me está apeteciendo ahora, el hacer una antología de cantes con los que yo me sienta identificado».