Cultura

Ángel Jiménez, matador de toros en una semana: «Cuando llega la soledad, te conoces a ti mismo»

Ángel Jiménez, matador de toros en una semana: «Cuando llega la soledad, te conoces a ti mismo»

El torero de Écija tomará la alternativa en la Feria de San Miguel de manos de Morante

El novillero Ángel Jiménez (Écija, 1992) tomará la alternativa en la plaza de la Real Maestranza de Sevilla el próximo 29 de septiembre. Será en el tercer festejo de la feria de San Miguel y de manos de Morante de la Puebla, que le cederá un toro de Daniel Ruiz en presencia de Julián López «El Juli».

Este doctorado será el colofón a la resurrección taurina que experimentó el novillero ecijano después de debutar en la plaza de Las Ventas el 7 de mayo de 2017 tras dos temporadas en las que sólo se vistió de luces en una ocasión. La confianza de dos apoderados providenciales –José Luis Moreno y Enrique Peña- pusieron la guinda de esta nueva etapa profesional que ha fructificado con su inminente alternativa en Sevilla.

«Los días se pasan rápido, con la lógica ilusión pero también llegan esos ratos de preocupación, de sentir la dimensión de este compromiso», señala Ángel Jiménez dando un repaso a los avatares de su trayectoria desde hace diez años, partiendo de sus fulgurantes inicios como novillero sin caballos. «Posiblemente me pilló en una edad demasiado temprana y no estuve lo suficientemente maduro para debutar con picadores”, se sincera el futuro matador.

Después llegó el parón profesional y hasta temporadas completas alejado de las plazas. «Es que uno de esos años no toreé ni becerras en el campo», insiste Jiménez, que sí mantuvo la exigencia de su preparación. «Entrenaba cada día como si toreara al día siguiente», recuerda el novillero. En el invierno de 2016 llegó el encuentro con Moreno y Peña. Y después, aquella novillada de Madrid que, de una u otra manera, cambió el rumbo de su carrera.

«Fue una apuesta fuerte, sobre todo para esas personas que me estaban ayudando y confiaban en lo que habían visto en el campo y lo que sabían de mí. No habíamos toreado ni una novillada pero la empresa confió, apostó y salió bien», evoca el joven lidiador recalcando que «a partir de ahí cambió todo».

«Tenía claro que presentarme en Madrid implicaba mostrarme tal y como soy y cuando llegué lo hice como yo quería: maduro como persona para ser capaz de afrontar el compromiso», señala Ángel Jiménez. Pero aquel festejo había estado precedido de un largo vacío profesional. «Cuando llegan esos parones te encuentras con tu interior; llega la soledad y empiezas a conocerte a ti mismo, a saber quién eres realmente», apunta el torero.

El esfuerzo tuvo sus frutos y a comienzos de esta temporada, con la presentación de los carteles del abono sevillano, se conoció la noticia. Ángel Jiménez tomaría la alternativa en la plaza de la Maestranza por San Miguel. «Estar en un cartel así, con dos figuras del toreo y en una feria como esa no puede ser más bonito; no podía estar más contento, pero estaba preparado para que me hubieran dicho cualquier cosa», recuerda Ángel.

Mientras tanto, el futuro matador apura los días que restan para su doctorado. «Me vienen sensaciones muy raras; no sé si es preocupación, si es miedo… Pero son cosas que pienso y hasta me gustan. En realidad, qué bonito es sentir eso porque cuando no se siente es sentado en tu casa y sin tener nada», concluye el todavía novillero.

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