Cultura

A Contracorriente, la primera distribuidora que abre un 'cine virtual' y cuestiona el sistema de ventanas

A Contracorriente, la primera distribuidora que abre un 'cine virtual' y cuestiona el sistema de ventanas

Hasta la fecha, sólo Universal y en Estados Unidos se había atrevido a tanto. La idea es sencilla, y hasta intuitiva, si no se puede estrenar con los cines cerrados, hacerlo 'online'. Y así, el título infantil 'Trolls 2', acompañado de películas tan vistosas como 'El hombre invisible', protagonizada por Elizabeth Moss, han pasado de la sala física a la sala virtual sin la preceptiva cuarentena de tres meses a la que obliga el sistema de ventanas. El resultado ha sido el esperado: el entusiasmo de los que ven un cambio de paradigma; la decepción de los que leen una simple y ventajista jugada, y la expectación de todos.

Pues bien, en España el primero en cruzar la línea ha sido A Contracorriente, una distribuidora especializada fundamentalmente en títulos franceses comerciales. Ellos fueron los encargados de distribuir 'Intocable', por ejemplo. Ahora, han decidido mantener su cartel de estrenos intacto. Intocable también. Y así y a lo largo de todo el mes de abril, e incluso más allá del confinamiento anunciado el domingo por Pedro Sánchez, su calendario sigue su curso. 'Vivarium', de Lorcan Finnegan y con Jesse Eisenberg en el reparto, vería la luz el 8; 'La alegría de las pequeñas cosas', de Daniele Luchetti, el 10; 'Los profesores de Saint-Denis', de Mehdi y Grand Corps Malade, el 17 (es decir, cinco días después del 11, que es el día ahora marcado para salir a la calle).

Las películas se podrán ver en una sala virtual (salavirtual.com), además de en las plataformas Movistar, Vodafone y Rakuten. En todas ellas bajo la modalidad de pago por visión al precio de una entrada de las de antes. Es decir, 6,95 euros y no los 20 dólares propuestos por Universal en EEUU.

"Nuestra única preocupación es el espectador y funcionamos con la filosofía de que favorecer al público es favorecernos a todos", dice Adolfo Blanco para justificar la decisión. Y, acto seguido, se defiende de las posibles críticas: "Muchos exhibidores están con nosotros y el proyecto les parece interesante. La idea es hacer más llevadero este colapso que nos afecta a todos por igual y, sobre todo, aliviar la vuelta que puede ser angustiosa con un embotellamiento de películas pendientes". Para el propietario de A Contracorriente ésta no es una medida contra nadie, ni su idea ha sido atacar ningún tabú. "De toda la vida, ha habido películas estrenadas en cines y otras que han ido directamente a DVD. No inventamos nada, pero vivimos un momento en que hay que cuestionarse todo", concluye intentando mediar entre el peso de la tradición y el compromiso con el futuro. Todo un clásico.

Lo que queda por saber es ahora es que harán el resto de las distribuidoras independientes y, más importante, qué hará el conjunto del cine español que, con esta medida, queda en desventaja.En efecto, la ley obliga a todas las películas que hayan recibido subvención pública a ver la luz en una sala de cine y a emplear el 15% de su presupuesto en publicidad. La idea es tanto proteger a los propios cine como evitar estrenos fantasmas. Se tiene que estrenar y el productor tiene que comprometer dinero en la promoción de ese estreno.

Desde la Asociación Estatal de Cine (ACE), que aglutina a los principales productores de España, ya se ha elevado una petición al Ministerio de Cultura para que, durante lo que dure la cuarentena al menos, flexibilizar las medidas. Especialmente la de la inversión en publicidad. Muchos de ellos consideran absurdo invertir en promocionar en películas que ya han perdido su momento y su oportunidad de ver la luz.

Los exhibidores, de momento, ven con mucho escepticismo todas estas "jugadas" que no dudan en calificar de "precipitadas". "Hay que esperar y confiar en que las cosas vuelvan a su sitio", comentan desde FECE, la federación de los cines. Conviene notar que A Contracorriente juega con una ventaja. Si cualquier otro distribuidor hiciera algo parecido, podría verse en el futuro "castigado" por las salas y ver sus películas relegadas a los más hondo. La ventaja del grupo catalán es que cuenta con sus propios cines tanto en Madrid como en Barcelona.

Universal y A Contracorriente. Y van dos.